La respuesta corta es que las televisiones empezaron en los años 90 una guerra de audiencias en que los espectadores era en lo único que no pensaron, y siguen sin hacerlo dado el constante retraso de los programas de “máxima audiencia”.

La respuesta larga la podéis encontrar en un interesante artículo titulado El porqué del retraso de los horarios en televisión en España publicado en la web de El Mundo y que deja constancia de que la guerra por la audiencia no tiene lógica desde el lado de los espectadores, un dato importantes es el hecho de que el momento de máxima audiencia no ha cambiado más allá de 15 minutos en comparación a las casi 2 horas en que se han ido retrasando los programas de prime time.

Mención a parte tienen algunos de los comentarios al artículo que indican que en muchos casos la gente ya opta por ver durante las cenas contenido previamente grabado o descargado para ver lo que les interesa y poder acostarse a una hora razonable.

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