Desde hace muchos años se lleva hablando en el mundo del ajedrez de la necesidad de dar una vuelta de tuerca a las tablas, empates que al menos en los torneos profesionales se ven más de lo que cualquier aficionado querría.

En la actualidad existen muchas formas de luchar contra contra las tablas, ideas como el «sistema Bilbao» donde se le dan 3 puntos al vencedor y 1 punto a cada jugador si son tablas; o la «regla Sofía» que prohíbe hacer tablas sin el permiso del árbitro; incluso otras opciones como que en le caso de que se produzcan tablas se jueguen partidas de desempate a ritmo rápido. De las dos primeras opciones mucho se ha hablado ya puesto que se han disputado muchos torneos con esas reglas, la mayor novedad son los desempates a rápidas que parecen heredados del baloncesto o el tenis, deportes donde no existen los empates, pero que en el caso del ajedrez pueden acabar beneficiando mucho a los jugadores especializados en rápidas, me viene a la cabeza Nakamura, que pueden buscar unas tablas rápidas y sencillas a ritmo clásico (aunque de clásico ya solo le queda el nombre viendo los rítmics que se usan hoy en día) para hacer valer su superioridad en las rápidas.

Lo cierto es que hoy en día no queda claro cómo atajar las llamadas «tablas de grandes maestros» pero los esfuerzos de muchos organizadores se centran en buscar una solución satisfactoria tanto para jugadores como para espectadores, sin olvidarnos de los patrocinadores, si una empresa aporta mucho dinero para patrocinar un evento de alto nivel es normal que espere sacar el máximo rendimiento, por ejemplo esperará que las grandes estrellas del ajedrez estén presentes en la zona de juego el mayor tiempo posible para que las marcas sean vistas el mayor tiempo posible, algo lógico y en línea con lo que se espera de cualquier otro deporte profesional.

Si queréis dar vuestra opinión la revista Peón de Rey está organizando una encuesta sobre las tablas en la que, además de dar vuestra opinión, podéis ganar interesantes premios.

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